sábado, julio 11, 2009

Gilipollas se escribe con "g"

Un gilipollas es todo aquel hombre o persona boba (…) aficionado a hacer tonterías y cagarla siempre. Y lo asumo con toda la caballerosidad que me caracteriza, que es casi ninguna. Pero lo asumo igualmente. Lo de gilipollas queda que ni pintado. Qué bien suena esta palabra cuando se dice con razón... es así, no tiene otra forma mejor de decirlo:

el tipo es gi- li- po- llas.

Si es que para qué contrariar a la evidencia, yo no me voy a poner como aquellos literatos o autores de ciencias... porque no hay nada más objetivo en esta subjetividad que me invade. Yo no pienso medir las palabras (no tengo la regla -chiste nº1-, aún no me ha venido -chiste nº2-), no voy a adornar la realidad que tan bien se me da maquillar para parecer menos gili… (con más polla -chiste nº3) pero es así, de veras. No voy a inventar excusas, cosa que no se me da mal, tengo master (del universo -chiste nº4-). Inventar digo. Excusarme se me da… simplemente. Pero que lo digo totalmente en serio aunque haya hecho un chiste-doble como las hamburguesas, y dos más caben atrás. Y pensándolo… quizás sea algo que me caracteriza, lo pienso sólo para que tengamos algo en común, tú y yo. No estoy totalmente seguro de esto. Pero observen los síntomas:

- Contraste. El gilipollas clásico padece una enorme desintonía entre lo que se cree que es y lo que es realmente.
- Egolatría. El gilipollas clásico se conoce demasiado a sí mismo, y no conoce ni es capaz de concebir otra cosa; se adora y se besa y está encantado de haberse conocido. Es una persona redundante, que es dos veces él o más.
- Extensión. El gilipollas habla más que nadie o está más callado de lo normal.

Hay varias definiciones según el contexto (esto del contexto queda bien en casi todas las ciencias… todo depende del contexto). De las acepciones, yo me quedo con las “más mejores”, vaya siéndose con las que son más gilipollas:

1. m. Persona que es tonta y encima está orgullosa de serlo;

2. En sentido general, tonto. Persona con poco entendimiento y propensa a hacer cosas de las que se ríen todos sus “amigos”;

3. Idiota empedernido que sabe que lo es, y no trata de ocultarlo.

Soy gilipollas
lo soy donde quiera que voy
soy gilipollas
y me he dado cuenta hoy
gilipollas sin fronteras es tu organización
habría muchos más gilipollas
con tu colaboración
habría muchos más gilipollas
con TUUUÚ colaboración

A pesar de aceptarlo como buen gilipollas que se precie, para hacer esto y admitir ante toda la red de internet, ante todos y todas mis anónimos y anónimas (ciento de millones, ¿verdad?), ante los conocidos que creen que me conocen y ante los desconocidos que desean ahora conocerme (aunque sea para reírse de mí), ante ti que siempre dudas de mí, de mis facultades, de mi ingenio y mi saber estar sin estar, ante ella que pensó que era gilipollas antes de conocerme y que cuando me conoció supo que llevaba razón, ante el tipo que me mira pensando que detrás de mi miopía adornada de azul eléctrico piensa que además de gilipollas soy gay… ante él que es un heterosexual (con voz de Crispín Clander) ultragilipollas prejuicioso adscrito a la derecha europea (no confundir con los del Pepe, no he querido ofenderle a él, ni a ti que no entendiste el chiste nº4 porque aún estabas pillando el nº3)… a todos, a los que se van a seguir preguntando si gilipollas no se escribía con jota, a todos esos que no saben ni escribirse, a todos los gilipollas del planeta, y a los incrédulos que piensan que no lo son… a todos ellos dedico este escrito donde nada más digo gilipolleces y que me sirve de excusa para cerrar este apartado de mi personalidad y quedarme a gusto para decirte con toda la estupidez del personaje (que no del autor -OjO a esto que no es ningún chiste-) que…

eres gi- li- po- llas.


Pues nada. Ya lo he dicho.

(el texto que a continuación se leerá puede dañar la sensibilidad del lector.)

Este no, el texto anterior. En fin, creo que lo otro había que ponerlo al principio, puede que alguien ya se haya sentido ofendido o dida o gilipollas. Es igual, si se sintió motivos tendría…

sábado, julio 04, 2009

Ni lo dudes...

"No quiero pensar en Madrid, ni en su reloj"...
no quiero pensar que me piensas,
y mucho menos pensar que me esperas.
Que tu sexo me espera, a mí, un lunes,
para mí, toda la semana. Siempre en mí es ahí.

Montado en ese bus que me lleva hasta ti,
para que seas montada. En tus tacones, en mi espalda.
Correr y parar, para besarnos y correr(nos).
Montado en el metro, en las escaleras mecánicas
y meterte mano bajo la gabardina y sentir tu espalda,
porque debajo no llevas nada.
Los vestidos son para las citas indecentes
y esto es de todo, menos una cita.
Montado en tu sofá, y tú en mí.
En lo alto de tu catre, desde las alturas, y yo en ti.

Rasurar a vista de pájaro, desde el precipicio,
a ras de tu sexo, con la avidez de la caída libre...
para besarlo, olfatearlo, abrazarlo...
para tenerlo y retenerlo. Que sea mío y de nadie más.
Para hacerte aquello que nunca te hice
y por lo que preguntabas a la hora de las "comidas".

miércoles, junio 17, 2009

Mi truco fácil

Podría mentirme, se me da bien.
No pensarlo más, creer que nunca estás.
Que no tuvo lugar,... porque se me dio bien mentir(te).

Doy vueltas en la cama, recordándote.
Extraigo tu imagen de mi cabeza,
tu sonrisa borrosa, tus ojos perdidos tras de mí…
buscando la otra parte de ti bajo la almohada.

Observo el móvil conscientemente,
esperando que aparezcan tus labios en la pantalla.
Que tu número y tu nombre
se agreguen por arte de magia.
Trucos fáciles para días duros.

Me distraigo, hace calor, y se me hace fácil
pensar en el día que te vi por primera vez.
A partir de ahí, fotogramas
muestran los momentos únicos, singulares
y, poco o nada, especiales, quizás para ti.
Momentos sin más para mí.

(...)
Y ahora todos estarán pensando mal,
como gilipollas en el campeonato del mundo...
que lo que leen se creen, sin saber que
me guardo los detalles más oscuros.
(...)

Pero sí... y me da igual... otra vez lo creí,
una vez más (me/te) mentí…
ingenua, de mí.

Y ahora todos estarán pensando mal... (sobre todo, )

viernes, mayo 22, 2009

La vida es sueño, ¿no?

Estoy ansioso, nervioso, distraído, estoy pensando en ti. Me falta el aire, y respiro hondo cuando los astros se alinean y me dejan que lo haga después de varios intentos. Quiero llamarte y despertarte... terminar de estudiar y presentarme en tu cama, hablar, abrazarte, no pensar en nada y acabar dormido...

Quiero mandarte un mensaje y despertarte... terminar de estudiar e ir hasta ti, que me asustes al salir del ascensor y abrir la puerta de tu casa... que me digas al oído que soñaste conmigo, otra vez, que deseabas que estuviera aquí y que ahora que estoy contigo ya estás más tranquila y dormirás mejor. Que me digas que te has acostumbrado a mí y que no entiendes por qué...

Pero nada de eso pasará. Yo seguiré estudiando y tú seguirás dormida, sola, soñando, o no... El fin de semana cuando vuelvas ya te habrás puesto en contacto conmigo, aunque dijeses que no lo harías, y te veré y me preguntarás que qué tal mi finde, si estudie mucho,... con la boca chica me preguntarás si he pensado en ti, para hacerse aún más pequeña e insinuarme que duerma un domingo contigo,... y como es domingo no podré negarme, porque dentro de un mes nadie sabe qué pasará... además, yo querré dormir a tu lado. Y todo será como lo estuviste imaginando, como lo soñado, como las anteriores veces, las que no se te van de la cabeza.

Y maldecirás a Calderón… te darás cuenta de que todo ha sido un sueño, de que la vida es sueño y los sueños…

Esta noche volverás a soñar lo que yo acabo de inventar.